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Teruel, Ciudad del Amor

Bienvenidos a Teruel, Ciudad del Amor, capital mundial de la arquitectura Mudéjar y cuna de Dinosaurios.

Si aún estáis buscando vuestro destino turístico, o ya habéis decidido disfrutar de Teruel, os proponemos unos días en los que podréis contemplar la mejor arquitectura mudéjar en las Torres y la techumbre de la Catedral, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, visitar el Mausoleo de los Amantes (Diego e Isabel, protagonistas de la más bella historia de amor jamás contada), que ningún enamorado debería perderse, y acercaros a Dinópolis para descubrir cómo era el mundo animal en Teruel hace 150 millones de años y ver a tamaño natural los dinosaurios que poblaban nuestra provincia.

Os invitamos a visitarnos y vivir una experiencia inolvidable saboreando nuestra rica y variada gastronomía, con el Jamón de Teruel como estrella.

Teruel es una ciudad seductora, fascinante museo de arte y arquitectura, espectáculo de colores y sabores, una ciudad viva y llena de sorpresas que os espera con los brazos abiertos.

Los amantes de teruel

Si hay una historia legendaria que identifica a Teruel en el mundo es la de los Amantes de Teruel. Antecedentes de la misma ya se encuentran en el Decamerón de Bocaccio y grandes autores como Tirso de Molina, Andrés Rey de Artieda o Juan Pérez de Montalbán escribieron en el Siglo de Oro sobre el tema. Durante el romanticismo, Juan Eugenio Hartzembusch la tomó también como argumento para su obra más conocida y Tomás Bretón compuso la ópera de su nombre, que fue estrenada en el Teatro Real de Madrid. En la pintura destaca el cuadro de Muñoz Degraín, y en escultura la obra de Juan de Ávalos. En su recorrido por el cine, cabe destacar la película "Luna de miel" de 1958 de Michael Powell, con música de Mikis Theodorakis e interpretada por Ludmila Tcherina y el bailarín Antonio.

La historia se desarrolla en el Teruel del siglo XIII, cuando la ciudad era una plaza de frontera frente a las taifas musulmanas de Levante. Juan Diego Martínez de Marcilla e Isabel de Segura, enamorados desde jóvenes pretenden casarse, pero don Pedro, el padre de la novia se opone por motivos económicos. Ella es una rica heredera y él es el hijo segundón de una familia y apenas cuenta con herencia. El Marcilla consigue de la familia de la novia un plazo de cinco años para hacer fortuna y parte a la guerra, único modo de conseguirla en aquella época. Mientras, Isabel quedará esperándolo en la ciudad.

Fue pasando el tiempo y a Teruel no llegaban noticias del joven caballero, que tras muchas batallas iba acumulando la fortuna necesaria para presentarse ante la familia de su amaba y lograr el consentimiento para la boda. Ni uno solo de los días que pasaban dejó don Diego de pensar en Isabel, ni la dama dejó de hacerlo en el caballero. Ante la falta de nuevas, el padre de la novia pensó en buscar para su hija algún ricohombre con quien casarla y puso los ojos en don Pedro de Azagra, hombre poderoso y hermano del Señor de Albarracín.

Poco antes, Juan Diego de Marcilla, que ya había conseguido suficiente riqueza en la guerra, se puso en camino para llegar a Teruel en la fecha que el plazo terminaba. Ese mismo día, las familias de Azagra y de Segura habían celebrado las nupcias de sus hijos y cuando el amante cruza con su caballo el portal de la Andaquilla tuvo noticia de la boda. Desesperado, escaló esa misma noche la casa de los recién casados y entrando en los aposentos de la novia le pidió un beso que ella, como mujer casada, le negó. Ante el dolor que el hecho le produce, don Diego cae muerto.

Al día siguiente, mientras se celebrada el funeral, doña Isabel se levantó de su asiento en la iglesia y se acercó al cuerpo. Quitando el velo que cubría el rostro del Marcilla le dio el beso que en vida le había negado. Al instante cayó muerta sobre el cuerpo de su amado. Cuando la ciudad tuvo noticia de los hechos, sus familias decidieron enterrarlos juntos. Desde entonces, la Historia los conocerá como los Amantes de Teruel.

Hoy pueden visitarse sus restos, bajo unas magníficas esculturas de Juan de Ávalos, en un mausoleo adosado a la iglesia de San Pedro. Decenas de miles de visitantes de todas partes del mundo llegan al lugar a rendirles un sentido homenaje.

Fundación Amantes de Teruel: www.amantesdeteruel.es

El arte mudéjar

A medida que los reinos cristianos medievales avanzaban en los territorios peninsulares ocupados anteriormente por el Islam, muchos de los pobladores musulmanes permanecieron viviendo en el territorio conquistado. A estos musulmanes se les conoce por el nombre de mudéjares.

Organizados en comunidades llamadas aljamas o morerías se les permitía seguir practicando su religión, tenían cierto grado de autogobierno y solían ocuparse en gran medida en las tareas agrícolas y en el oficio de la construcción. Ellos fueron los creadores de un estilo peculiar de arquitectura que se desarrolló en los diferentes reinos de la España medieval y que se conoce con el nombre de mudéjar.

El mudéjar es una simbiosis del románico y gótico propios de Occidente y de los elementos decorativos más característicos de la arquitectura musulmana. Así, en las construcciones mudéjares podemos observar elementos como el arco de medio punto o el ojival propios de la cultura cristiana junto con el uso de las filigranas decorativas a base del ladrillo, material de construcción mudéjar por excelencia y con motivos de cerámica vidriada. Todo ello, junto con la utilización de la madera en las techumbres, son los elementos más representativos de la arquitectura musulmana. Este estilo arquitectónico, en el que lo decorativo se superpone en perfecta armonía con lo meramente constructivo, solamente se dio en la península Ibérica, que fue el lugar en el que convivieron durante varios siglos ambas culturas.

La ciudad de Teruel es un ejemplo de los más representativos que se pueden encontrar del arte mudéjar aragonés y español. Tal es así, que el mudéjar turolense fue reconocido en 1986 por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Cualquier visitante que guste de lo bello disfrutará sin duda contemplado estas maravillas.

Las torres más antiguas, San Pedro y la Catedral, son de mediados del siglo XIII. De similar tamaño, su decoración es sobria en comparación con las que se levantaron posteriormente y tiene una clara influencia románica. El exterior del ábside de San Pedro posee una gran belleza y está rematado por unos pequeños y esbeltos torreones. De la Catedral, declarada Monumento Nacional desde 1931, el elemento de construcción más significativo es su techumbre de madera con unas valiosas pinturas.

Ya en el siglo XIV, se levantaron las torres de El Salvador y San Martín. A su construcción se le adjudica una hermosa y trágica leyenda de amor que cualquier turolense sabe contar. Ambas son de mayor tamaño que las anteriores y poseen una exuberante riqueza decorativa. En ellas aparecen ya con claridad los rasgos góticos.

En época renacentista, sobre el crucero de la Catedral se levantará un hermoso cimborrio mudéjar de gran esbeltez. De la misma época es la torre de la Merced en el arrabal turolense. Tal importancia tuvo para la ciudad el mudéjar que, cuando a comienzos del siglo XX surgió el modernismo, esté se inspirará en él en gran medida dando lugar a lo que se conoce como neomudéjar.

Dinópolis; parque temático paleontológico

¡Vive el mundo de los dinosaurios en Territorio Dinópolis!

Formado por un gran parque principal, Dinópolis (Teruel) y seis centros más situados en diversas localidades de la provincia: Legendark (Galve), Inhóspitak (Peñarroya de Tastavins), Región Ambarina (Rubielos de Mora), Bosque Pétreo (Castellote), Mar Nummus (Albarracín) y Titania (Riodeva). Territorio Dinópolis combina ciencia y diversión para que vivas de cerca el fascinante mundo de los dinosaurios.

Dinópolis (Teruel) es un parque paleontológico donde el visitante vive de cerca el apasionante mundo de los dinosaurios. Para ello, este parque único en Europa, nos propone un recorrido de 4.500 millones de años a través de atracciones como los recorridos temáticos de ‘El Viaje en el Tiempo' o ‘El Último Minuto', del simulador virtual 4D ‘Terra Colossus', La Paleosenda, el Cine 3D, el Sauriopark, y de espectáculos como el ‘show del T-rex', uno de los animatrónicos más sofisticados del mundo que recrea con asombrosa precisión a un Tyrannosaurus rex. Un centro que nos permite disfrutar asimismo, de un espectacular Museo Paleontológico con más de 500 piezas entre fósiles originales y réplicas a tamaño real. Muchos de estos fósiles han sido hallados en la provincia de Teruel, como es el caso de los huesos originales de Turiasaurus riodevensis, el dinosaurio más grande de Europa descrito hasta la fecha y uno de los más grandes del mundo, con casi 40 metros de largo y 40 toneladas de peso, y que fue encontrado por los paleontólogos de la Fundación Dinópolis en la localidad turolense de Riodeva. Entre las réplicas, destacan la de un Brachiosaurus de más de 24 metros de largo y 12 metros de altura o de un Tyrannosaurus rex en posición de ataque, entre otras.

Dentro de Territorio Dinópolis, existe la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Fundación Dinópolis), formada actualmente por siete paleontólogos y un restaurador. Nació en 1998, de la mano del Gobierno de Aragón, con el objetivo de generar y asesorar los contenidos expositivos de todos los parques que forman Territorio Dinópolis. Uno de sus planteamientos principales es investigar, conservar y difundir el patrimonio paleontológico, fundamentalmente a través de Territorio Dinópolis, aunque también mediante artículos científicos y publicaciones en las más prestigiosas revistas científicas internacionales, situando a Teruel, gracias a sus trabajos y hallazgos realizados, como uno de los territorios referentes y más importantes en la Paleontología mundial.

www.dinopolis.com

 

 

 

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